Soledad y aislamiento


Publicado el agosto 15, 2018 por Jaime Nubiola .-

Cuando tengo como hoy un viaje largo — de más de 24 horas— en avión, aunque tenga escalas, esperas y cambios de avión, una vez estoy dentro de la primera sala de espera, —ya facturado el equipaje, si llevo— me sobreviene siempre una alegría infantil y una gozosa sensación de libertad. Tengo por delante 20 o 30 horas de relativa soledad en las que puedo dedicarme a leer, a corregir textos, a dormir o a lo que me apetezca, sin que tenga de ordinario que preocuparme de atender a otras personas.    Seguir leyendo …

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