Fomentar la libertad


Tomás Melendo .-

En última instancia es libre quien se libera de la esclavitud del egoísmo: quien es capaz de querer el bien del otro en cuanto otro, olvidándose de sí; quien es capaz de amar.

¿Cómo empezar a intuirlo? Por contraposición a lo que sucede a los animales.

Lo libre se entiende con relativa facilidad al oponerlo a lo necesario o predeterminado. Y como los instintos animales les obligan a perseguir el propio bien, la libertad se concreta, por oposición, en querer lo que no resulta obligado o predeterminado por nuestros instintos-tendencias: es decir, el bien del otro… precisamente en cuanto otro.   Seguir leyendo …

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