¡Termínenla con la “Inquisición Española”! (3-4)


Javier Olivera Ravasi, el 11.07.15 a las 12:23 PM

La tortura

En el proceso inquisitorial, para obtener la confesión, se apeló a la tortura, pero sobre fundamentos muy diferentes de los del antiguo derecho romano. Desde la segunda mitad del siglo XIII hasta fines del siglo XVIII, la tortura formó parte del procedimiento penal ordinario de la mayor parte de los estados de Europa y también de la Iglesia, sólo en caso de delitos cuyo castigo implicara la muerte o mutilación (ésta, no aceptada por la Iglesia, que expresamente la prohibió, diferencia de las inquisiciones protestantes). Para el canonista Bouix, no es medio intrínsecamente pecaminoso ni injusto[1]. Seguir leyendo …

Esta entrada fue publicada en Historia y etiquetada . Guarda el enlace permanente.