El abandono, la mejor penitencia


04 marzo 2015. Antonio Schlatter Navarro .-

Si queremos recorrer esta Cuaresma como un camino de formación del corazón, tal y como nos sugiere el Papa, necesitamos un corazón abandonado.

La limosna, la oración y el ayuno que la Iglesia nos anima a vivir durante este tiempo de Cuaresma eran ya prácticas habituales de la piedad judía. El Señor, como buen judío, no se opone a ellas. Seguir leyendo …

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