¡Maravillosas manitas sucias!


Elena Roger Gamir .-

Por fin, ya estas en la cama. Ya hay silencio. Todo está en orden. Entonces piensas “qué maravilloso sería tener más tiempo para mi. Quisiera dejar de reñir, de perseguir. De ser espía y policía, de ordenar lo que desordenan, de recoger. De controlar. ¡De pelearme con los niños!”. Seguir leyendo …

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