Don Álvaro del Portillo y Antonio Bienvenida, toreando al alimón


Antonio Schlatter Navarro .-
18 septiembre 2014 .-

Conociendo la vida de estos hombres santos, sólo cabe gritarle a Ella, para que todo el mundo se entere: “¡Bendita sea la Madre de los buenos toreros que os trajo al mundo!”

Allá por 1949 San Josemaría Escrivá regaló a don Álvaro del Portillo, su hijo más fiel, un ejemplar de Camino, en el que estampó esta dedicatoria: «Para mi hijo Álvaro, que, por servir a Dios, ha tenido que torear tantos toros». Seguir leyendo …

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