En la muerte de María Conde


Enrique Monasterio .-

Queridísima María:

Hace tres meses te llamé Estrella aquí para no descubrir tu verdadero nombre. Estabas muy enferma y me telefoneaste porque querías estar bien preparada antes de “dar el salto”:

―Sé que me moriré pronto ―dijiste con una medio sonrisa―, aunque quién sabe… Seguir leyendo …

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